Automatización con Inteligencia Artificial
Inteligencia artificial
Que nadie se quede sin respuesta a las nueve de la noche
Trabajamos dos frentes distintos. Hacia fuera, la atención al cliente con AVI, nuestra
plataforma propia. Hacia dentro, la automatización de los procesos que hoy consumen horas de tu
equipo. Casi siempre conviene empezar por uno y no por los dos a la vez.
ni fines de semana
Instagram y Facebook
software propio
El problema
Dónde se pierden los clientes
Casi siempre por lo mismo. Alguien escribe un domingo, o a medianoche, o justo
cuando el equipo está atendiendo a otro. Para cuando llega la respuesta, esa persona ya compró en
otra parte.
Fuera de horario
Las noches y los fines de semana concentran buena parte de las consultas, y es cuando menos gente hay para responder.
Conversaciones repetidas
Las mismas veinte preguntas, todos los días, ocupando a alguien que podría estar cerrando ventas.
Datos a mano
Copiar información de un sistema a otro, mandar el mismo recordatorio cincuenta veces, revisar si alguien respondió.
Hacia fuera · producto propio
AVI Asistente, para la atención al cliente
Lo desarrollamos nosotros. No lo revendemos ni lo montamos sobre la herramienta
de otro, y por eso lo adaptamos a cómo habla y cómo vende tu empresa, en vez de que tú te adaptes
a él.
Entiende audios e imágenes
Aquí la gente manda una nota de voz de cuarenta segundos o una foto del producto, no un párrafo bien redactado. AVI lo procesa.
Texto, voz e imagen
Califica a quien escribe
Distingue entre un cliente con intención real y alguien mirando, para que tu equipo dedique el tiempo a los primeros.
Menos ruido
Agenda y deriva
Reserva citas y pasa la conversación a una persona cuando la situación lo pide. Sin dejar a nadie colgado.
Con relevo humano

Plataforma propia de Grupo Dimark, desarrollada desde cero.
Así se ve una conversación real: el cliente manda una nota de voz, AVI la
entiende, responde y agenda. Sin que nadie del equipo tenga que estar disponible.

● en línea
Ejemplo ilustrativo de una conversación con AVI
Pruébalo antes de decidir
Puedes ver AVI funcionando en aviasistente.com.
Es más rápido entenderlo hablando con él que leyendo sobre él.
Hacia dentro · operación
Automatización de procesos internos
Atender mejor al cliente es la mitad. La otra mitad pasa puertas adentro, en el
tiempo que se va en tareas que nadie debería estar haciendo a mano. Aquí la inteligencia artificial
ya no conversa: lee, clasifica, extrae y decide qué es urgente.
Lectura de documentos
Facturas, remisiones, contratos, historias clínicas, órdenes de compra. La IA extrae los datos y los deja en el sistema, sin que nadie los teclee.
Adiós al copiar y pegar
Clasificación y reparto
Lo que entra por correo, formulario o WhatsApp se ordena solo y llega a la persona o al área que corresponde, con la urgencia marcada.
Nada se queda sin dueño
Informes que se escriben solos
El reporte semanal de ventas, el resumen de la operación, el consolidado para la junta. Con los datos de tus propios sistemas y en el formato que ya usas.
Cada lunes, sin pedirlo
Buscador interno que entiende
Un asistente que conoce tus manuales, políticas y precios, y responde en segundos a lo que el equipo pregunta veinte veces al mes.
Menos interrupciones
Sistemas que se hablan
Conectamos por API lo que hoy vive separado: reservas, pagos, CRM, facturación, inventario. El dato entra una vez y llega solo a donde toca.
Integraciones
Seguimiento sin que nadie empuje
Recordatorios de cita, cobros pendientes, cotizaciones sin respuesta, reposición de inventario. Salen solos cuando toca.
Flujos automáticos
Lo primero es medir dónde se va el tiempo
En el diagnóstico contamos cuántas horas semanales se van en tareas repetitivas y cuánto cuestan.
A veces la respuesta es que no hace falta automatizar nada, sino cambiar el orden en que se hacen
las cosas. Cuando es así, lo decimos.
Honestidad
Cuándo tiene sentido y cuándo no
La atención automatizada vale la pena si recibes muchas conversaciones parecidas o si
pierdes clientes por no responder a tiempo. La automatización interna vale la pena cuando hay
tareas repetitivas que consumen horas cada semana y crecen con el negocio.
Cuándo te diremos que no
Si vendes poco volumen y muy consultivo, donde cada conversación es distinta y el valor está
justamente en el trato personal, te lo decimos y te ahorras el gasto. Preferimos decir que no a
montar algo que después no uses.
Cómo empezamos
Primero miramos, después cotizamos
Una conversación para ver qué haces hoy, cuántas consultas recibes y por dónde, y
dónde se está yendo el tiempo. De ahí sale una propuesta con alcance y precio cerrados. Estos
proyectos se cotizan según el caso, porque no hay dos empresas con los mismos procesos. El
diagnóstico inicial no cuesta nada.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Qué procesos internos se pueden automatizar?
Los que son repetitivos y siguen una regla, aunque esa regla tenga excepciones. Lectura de
facturas y documentos, clasificación de lo que entra por correo o formulario, informes periódicos,
recordatorios de cobro o de cita, y traspaso de datos entre sistemas. Si alguien de tu equipo lo
hace igual cada semana, probablemente se puede.
¿Tengo que cambiar los sistemas que ya uso?
Casi nunca. Lo normal es conectarnos a lo que ya tienes por su API y dejarlo funcionando igual
por fuera. Cambiar de sistema es una decisión aparte y bastante más cara, así que solo la
planteamos si el actual es el problema de fondo.
¿Cuánto tiempo se ahorra realmente?
Depende del proceso, y por eso lo medimos antes en vez de prometerlo. En el diagnóstico contamos
cuántas horas semanales se van en esas tareas y qué parte es automatizable. Con ese número decides
tú si compensa.
¿Qué pasa con la información confidencial de mi empresa?
Se define desde el principio qué datos toca el sistema y cuáles no salen de tu infraestructura.
En proyectos con información sensible, historias clínicas o datos financieros, se trabaja con
accesos restringidos y registro de quién consultó qué.
¿Mi equipo tiene que saber de tecnología?
No. La idea es que el proceso siga funcionando igual desde su lado, solo que sin las partes
aburridas. Entregamos documentación y acompañamos las primeras semanas, que es cuando salen las
dudas de verdad.
¿Y si el proceso cambia dentro de seis meses?
Se ajusta. Los negocios cambian y una automatización rígida dura poco, así que las dejamos
preparadas para modificarse sin rehacerlas.
¿El cliente se da cuenta de que habla con una IA?
Depende de cómo lo configures. Se puede avisar desde el principio o dejar que la conversación
fluya y derive a una persona cuando haga falta. Recomendamos ser transparentes: genera menos
fricción de la que la gente supone.
¿Se integra con lo que ya tengo?
En general sí. Si tu sistema tiene API, se conecta. Si no la tiene hay otras vías, aunque el
trabajo es mayor y lo decimos antes de cotizar.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Un asistente básico para atención se monta en días. Una automatización que toca varios sistemas
internos toma semanas, según cuántos sean y cómo estén.
¿Qué pasa si la IA responde mal?
Se supervisa. Al principio se revisan las conversaciones y se ajusta, y siempre hay salida hacia
una persona. Cualquiera que te diga que se configura una vez y se olvida, no lo ha hecho nunca.